MAMÁ, ME ABURRO

MAMÁ, ME ABURRO

Mama me aburro. Una frase que en  vacaciones de verano oímos muchas veces. ¿Y qué hacemos cuando la oímos? Nos sentimos mal, culpables, por no entretener a nuestrxs hijxs, y nos ponemos manos a la obra para que lo que están sintiendo, desaparezca.

Pero no nos damos cuenta, de que lo que en realidad estamos haciendo es negar la emoción. Otra vez.  La negamos, hacemos que desaparezca, y no le dejamos realizar su trabajo, que no es otro que poner en marcha diferentes estrategias como la creatividad, la imaginación, la resolución de problemas, flexibilidad cognitiva…  ¡Funciones ejecutivas! Estrategias súper importantes, capacidades básicas que en un futuro van a necesitar y que no se aprenden, se adquieren durante el desarrollo.

Por lo tanto, aceptemos el aburrimiento, dejemos que se aburran, expliquémosles lo que es, y veremos cómo, otra vez, el aceptar el sentimiento, hace que surja la magia. 

El aburrimiento y la tecnología: una cosa que está pasando hoy en día con niños y con personas adultas es que cuando nos aburrimos acudimos a la tecnología. No tengo nada en contra, me parece súper útil, pero es peligroso, ya que nos ofrece una estimulación constante de la cual es difícil escapar.

A veces, es la solución de muchxs padres y madres. Les dejamos la tablet, y se acabaron las quejas. Por hacerlo alguna vez no pasa nada, pero recordad que no tenemos que hacer que el aburrimiento desaparezca. Así que la próxima vez, no acudáis a la tecnología. Simplemente esperad, se quejarán, se frustrarán, pero llegará un momento en el que aceptarán el límite, y pondrán en marcha las estrategias que corresponden. Esto lo digo por experiencia.

Espacios ricos en materiales a su alcance, sin límites. Otra cosa muy importante y que tiene mucho que ver con el aburrimiento, es el material que tienen a su alcance. Si tenemos todos los juegos y juguetes guardados en armarios y fuera del alcance de lxs niñxs, se lo estamos poniendo más difícil. Es importante que tengan a mano y a la vista todo esto, para que sean conscientes de las opciones que tienen. Lo mismo pasa si les limitamos demasiado el uso de materiales de experimentación (esos que manchan) como la plastilina o las acuarelas, por pereza de que luego lo tenemos que limpiar o recoger.

Démosles ideas y opciones. Podemos aprovechar estos momentos de aburrimiento para crear una lista de opciones, de actividades… para poder hacer cuando ya no se nos ocurre nada. Algo que se hace mucho es meter cada idea en un tarro para cogerla al azar. El tarro del aburrimiento.

Espero que todo esto que os he comentado os sirva. Pero recordad que podéis seguirme en instagram (@mireiacenteno) para no perderos nada.

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